Mi nombre es Victor H Alvarez, el 9 de octubre de 1999 fue el día de mi nacimiento en la delegación de Cuajimalpa de Morelos, Distrito Federal.
Mis padres son Marco A Alvarez y Martha Florentino, ellos relatan el día de mi nacimiento, que fue aproximadamente a la una de la tarde, como una muy grande coincidencia pues esa misma fecha fue la boda del hijo de mi tía; la cual mis padres no pudieron asistir porque yo iba a nacer, dejando a mis hermanos con mi abuela y a todos los demás familiares con la incógnita de que nacería: si niño o niña.
Al año y medio empecé a hablar, me cuentan que el día que pronuncie mi primera palabra fue en el cumpleaños de un tío y la palabra fue: “Toño”, el nombre de mi abuelo pues en aquella ocasión hablaban hacia el diciendo su nombre de cariño.
Cuando empecé a caminar dicen que chocaba con todo y que llegaba al punto que tomaba vuelo para toparme con la pared y después caer. Para empezar a caminar tuve que recorrer unos cuatro meses y aun así seguía cayéndome.
Entré al kínder a los tres años cumplidos, largos tiempos de las nueve de la mañana a las doce y media de la tarde porque entre tantas risas, juegos y muchas actividades no me queda ni un mínimo recuerdo tan solo los bailables y muchas presentaciones que hacíamos entre mis compañeros y yo. Son acontecimientos que hoy en día hacen reír a las personas que me recuerdan, decían que era carismático y casi dicen “con cara de chiste”.
En segundo año del kínder a mi mama le regalaron una cachorrita cocker de color blanco con muchas manchas cafés, la llamamos “Pecosa”. Con ella pasé varios momentos muy alegres y bastantes días divertidos jugando con ella.
Terminando el kínder ascendí a la primaria, me pasaron bastantes cosas ahí; algunas de ellas fueron bastantes accidentes como golpes en la cabeza ocasionando descalabros, la mayoría de ellos me pasaron por ser muy inquieto.
Mis mejores profesores fueron el de segundo y quinto año, pues me ayudaron a mejorar bastantes aspectos como la escritura, la lectura y diversas cosas como trabajar con dedicación,
Una excursión que me quedó muy grabada fue la de sexto, una visita a Puebla donde las cosas que aprendí y veía en las zonas arqueológicas me hizo darme cuenta la basta diversidad y cultura del país.
En la secundaria, en estos tres últimos años pasaron cosas curiosas y raras un ejemplo de esto es que con mis compañeros nos metemos en problemas cada fin de año: en primero tuvimos que pintar un barandal, en segundo rompimos un vidrio y en este año, bueno, aún no ha pasado nada.
En segundo nos llevaron de excursión al museo de cera y lo recuerdo bastante porque el profesor Nelson se acabó de espantar en la sala de miedo. En este año, creo ha sido el que ha pasado más rápido pero muy emocionante y gracioso por las cosas que pasaron aunque un poco raro en algunos sentidos, uno de ellos fue un baile que presentamos el diez de mayo pues a mí casi no me gusta bailar y menos con muchas personas viendo.
En un futuro ya no muy lejano ingresaré a la preparatoria y me dan nervios por las cosas que vengan que no quedara de otra más que superarlos con éxito pero mientras tanto disfrutaré estos últimos días de secundaria.

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